Picoteo ¿Cómo los evito?


El picoteo es algo que suele aparecer con mucha frecuencia en las personas y se basa en un consumo no registrado de alimentos, es decir, que no se presta atención en lo que comemos ni en la cantidad. Puede ser por hambre real o, más frecuentemente, por apetito, ansiedad o aburrimiento. Podemos comer y no tener registro, pero el metabolismo no reacciona igual, él solo entiende de calorías y nutrientes así que por más que nosotros no lo registramos nuestro metabolismo sí.  

¿Por qué picoteamos?
Se genera por nuestra propia conducta repetida en el tiempo y el organismo ante esa repetición va a pedirnos ese consumo diario o frecuente. Somos nosotros mismos que damos inicio a ese círculo de necesidad a comer sin darnos cuenta. El picoteo responde a algo totalmente mental, no queremos tomar consciencia, no queremos hacernos cargo de lo que comemos, por lo que mientras estamos haciendo otra cosa (por ejemplo cocinando, estudiando, etc.) picoteamos. Posiblemente puede ayudar el ritmo de vida apurado en donde queremos acaparar varias cosas a la vez, pero aquí debemos poner un freno y priorizar algo tan importante como lo es nuestra alimentación y salud.   

Tomemos conciencia 
Para lograr cortar con este círculo, es esencial primero que nada visualizar lo que estamos haciendo, y tomar conciencia de lo que nos llevamos a la boca, hacer del acto de comer un acto consciente y planificado. Nuestra recomendación es que le demos el tiempo que necesita, que si estamos haciendo algo y dieron deseos de comer, detengamos la acción y primero preguntamos, ¿llego con hambre? ¿Comí poco en mi anterior comida? ¿Solo tengo deseos de comer algo específico? De este modo, podemos entender de dónde viene y prevenirlo o satisfacer el deseo de manera consciente y controlada. Para que esto sea cada vez más fácil de realizar, como fue la conducta la que nos hizo tener picoteos, la conducta será la que nos haga dejar de tenerlos, es decir, debemos repetirla, ser consciente todos los días para que se pueda incorporar naturalmente. Aún así comamos de más, debemos tener un auto registro, lo que decidamos comer debe darse prestando atención.

Si deseamos comer algo debemos dejar de hacer otras cosas y disfrutar el alimento en todos sus sentidos. Ver y sentir lo que estamos ingresando a nuestro propio organismo merece atención, ¿no?

Prevenir
Cuando hay un hambre desesperado o ansiedades que nos generan querer picotear, debemos revisar cómo estuvo nuestra alimentación ese día. Tal vez la anterior comida fue muy pobre, puede estar faltando una colación organizada para llegar mejor, se durmió muy poco, hubo peleas con alguien; debemos detectar de dónde viene para poder prevenirlo.

¿Qué comemos?
Más que nada cuando llegamos con mucho apetito y ansiedad, buscamos preferir aquellos alimentos y nutrientes que nos sacien más; como proteína de los huevos, claras, carne, queso; grasas como los frutos secos, palta, una verdura con aceite de oliva; o fibra de las verduras. 


El alimentarnos no es sólo biológico, ¡disfrutemos nuestros alimentos!
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