¿A qué llamamos Comida FAT?


La comida fat se compone de alimentos ocasionales y hace referencia a todo aquello procesado, industrial y/o refinado. Acá están los alimentos en cuestión: hamburguesas, helados, tortas, pizzas, productos de panadería y otros. Son todos alimentos ricos en harinas refinadas, azúcares, grasas saturadas, sodio, resaltadores del sabor y demás aditivos. Suelen dar un sabor concentrado que puede generarnos una sensación de bienestar momentánea.

Estos alimentos ejercen un estímulo metabólico y cerebral que genera sensación de placer y felicidad, pero si los consumimos cotidianamente terminamos siendo dependientes de esos estímulos, vamos a querer cada vez más, perdiendo el correcto control sobre ellos. Y el consumo diario de estos alimentos es una energía de baja calidad para nuestro organismo, pudiendo ser nociva y dañina. Por esta razón, la frecuencia determina nuestra salud. A este tipo de alimentos, o los controlamos nosotros, o ellos nos terminan controlando a nosotros. Todo se basa en un correcto equilibrio.

Debemos saber que como comer una ensalada de vez en cuando no nos va a hacer adelgazar, comer una hamburguesa tampoco nos va a engordar. Dos veces a la semana, dependiendo de los objetivos y de cuán sanas sean el resto de nuestras comidas, podemos darnos el gusto de una comida libre sin sentir culpa, por placer. Y no es que forma parte de un permitido, como si estuvieran prohibidos, sino que son alimentos ocasionales, ya que todos los días nos dañarán, y no son necesariamente por lo que se consumen esporádicamente y solo si lo deseamos. Después de esos gustos ocasionales, nos cargamos de actitud positiva para volver a nuestra alimentación fit cotidiana.

Lo que sí podemos hacer es preferir algunos alimentos ocasionales antes que otros. Por ejemplo, las gaseosas y jugos artificiales que son de consumo esporádico, podemos preferir las versiones sin azúcar y evitar totalmente las gaseosas tradicionales que son muy similares pero con un aporte dañino de azúcar. En relación al producto, podemos preferir todo lo que es realizado de manera casera en vez de industrial, ya que tendrá menos carga de aditivos y conservantes. Así también podemos preferir preparaciones con grasas saturadas antes las grasas trans.

La buena noticia es que no debemos eliminar estas comidas para tener una alimentación saludable, al contrario, son una herramienta más, siempre y cuando las consumamos de manera ocasional. Todo depende de la frecuencia y cantidad, “la dosis hace al veneno”.

Lo ideal sería llevar un registro de todas esas comidas fat que consumimos y al final de la semana chequearlas. Está bueno que aprovechemos para hacer estas comidas socialmente, las disfrutaremos y nos permitimos comer lo mismo que el resto, porque además de ser un ser biológico, somos sociales y culturales y necesitamos para nuestro bienestar compartir situaciones y comidas. Si tenemos plena consciencia de nuestros actos, sabremos ser críticos con nosotros mismos y poder controlar nuestros deseos conscientes. Además, evitaremos cometer una y otra vez actos mecánicos que nos dañen la salud.


¡El equilibrio es la base para nuestro bienestar!

¡Dejá tu Comentario!