La fructosa y las frutas


La fructosa es un tipo de azúcar simple que se encuentra presente en alimentos, especialmente en las frutas, u oculta en alimentos industrializados bajo la forma de jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF). 
Los azúcares simples elevan rápidamente la glucosa y la insulina en sangre, lo que facilita el aumento en los depósitos de grasa corporal. También son uno de los factores principales causantes de enfermedades crónicas como, el colesterol elevado, osteoporosis, diabetes, obesidad, entre otras.

Las frutas, además del azúcar, también contienen nutrientes que son necesarios y beneficiosos para el organismo como la fibra (evita que el azúcar de la fruta impacte rápidamente en sangre), vitaminas, minerales y antioxidantes. Pero, cuando hacemos jugos con las mismas, sólo estamos tomando el azúcar de esas frutas (azúcar natural, pero azúcar en fin para el metabolismo), no son dañinos, sólo que no nos dan la saciedad, los nutrientes, ni el trabajo digestivo que nos dan las frutas enteras.

Con respecto a las frutas desecadas (pasas de arándanos, pasas de uvas, orejones, peras disecadas, etc.) conservan las propiedades y el valor calórico de la fruta que se deseca, pero en mucho menos volumen, debido a que al madurarse y luego secarse, la fruta pierde el líquido y concentra aún más los azúcares. Es por esto que debemos cuidar la porción que consumimos, ya que al no contener líquido y ocupar menos volumen nos sacian menos y es mas fácil pasarse de la porción. 

Podemos consumir cualquier tipo de fruta y la porción recomendada son 2 a 3 frutas al día. En el caso de las frutas pequeñas (uvas) o fruta cortada en trozos, la porción es de una taza (equivale a una fruta entera) y en frutas disecadas la porción es de 2 cucharadas (30grs), que es el equivalente a una fruta entera.
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